19 octubre 2006

JODIDO Y LO PEOR: JODIENDO

Lo admito por primera vez en muchísimo tiempo tengo esa sensación de estar un poquito jodido. Sensacion que había estado escondida en alguna parte de mí y que yo creía haber olvidado, como muchas veces, me he equivocado.

Siempre he sido uno de esos obsesionados por tener controlado todo lo que pasa a mí alrededor, no suena raro si les dice un adicto a las matemáticas, que una vez mas no encuentra teorema o ecuación posible para dar solución a algunas de mis reflexiones. Hoy me estoy dando cuenta de que he sido débil, no he podido evitar situaciones, sentimientos, ilusiones... que yo intentaba darles el adjetivo de esporádicos, pero que poco a poco(detalle a detalle), ellos mismos han conseguido asentarse como un pilar importante en mi cabeza y por mucho que quiera o mucho que odie esas historias me han vencido y han forjado un ejercito con el que ahora mismo no puedo competir y solo me queda la opción de claudicar ante esos odiosos sentimientos. Tengo la sensación de un soldado abatido, de un pelador al borde del K.O(por un golpe oportuno en la palanquita que maneja el cerebro.

Creo que ser valiente no sólo es el que afronta el peligro, sino el que sabe comenzar con dignidad cuando éste le ha vencido. Pues eso hará, voy a empezar a levantarme con dignidad, será largo el camino, seguro que habrá mas de un momento de debilidad pero por mí y por una persona (que se merece mucho más de lo que yo he hecho) que entiendo de verdad, pienso intentarlo las veces que sean necesarias.

He intentado alejar pensamientos y lo único que he conseguido ha sido acostúmbrame a ellos, busco en ellos defectos y solo veo virtudes, me ahogo en dolorosas derrotas para acabar teniendo la sensación de un triunfador, creo que soy un fugitivo encarcelado y dominado por esta mierda de sentimientos que son odiados por este autor y a la vez creo que son elevados por el mismo ejecutor.

¿Que coño esta pasando? Pregunta fácil hace semanas... ahora no tengo ni una ligera idea. Necesito un poco de claridad y la claridad bien ordenada inicia por uno mismo, si queremos recibir respeto, lo mismo debemos ofrecer. Ante situaciones imprevistas, guardar silencio dice más que mil palabras. Respetemos el dolor de los demás hoy por ellos, mañana por nosotros. Extraña virtud que pocos poseemos, "respetar" es aceptar al otro como es, con sus grandes diferencias.

Así que lo siento pero eso haré, guardar silencio...